Nvidia negocia invertir hasta 3.000 millones de dólares en SB Energy para apuntalar el campus de centros de datos que esa filial de SoftBank desarrolla para OpenAI en Piketon, Ohio, según un reporte de Reuters publicado el sábado 15 de agosto de 2026. La operación, aún sin firma, se movería en paralelo a otro tramo de conversaciones para dar respaldo crediticio al proyecto, porque la carrera por la inteligencia artificial ya no depende solo de modelos mejores, sino de quién puede financiar la electricidad, el suelo y los chips que los vuelven operables a gran escala.
Video real del proyecto en Ohio publicado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, verificado antes de publicar.
Una negociación que confirma el salto de la IA a la infraestructura pesada
El dato más delicado del reporte es que Nvidia no estaría entrando solo como proveedor de aceleradores, sino también como pieza financiera de una obra que ya se mide en decenas de gigavatios y centenas de miles de millones de dólares. La nota distribuida por Reuters señala que la compañía discute una inversión de hasta 3.000 millones de dólares en SB Energy y que ese movimiento formaría parte de conversaciones más amplias para aportar alrededor de 100.000 millones en respaldo crediticio al campus de Ohio. Reuters añadió que no pudo verificar de inmediato el reporte original y que ni Nvidia ni SB Energy respondieron fuera del horario habitual.
La escala del proyecto ayuda a entender por qué el fabricante de chips estaría dispuesto a ir más allá del silicio. En un fact sheet oficial del Departamento de Energía fechado el 20 de marzo de 2026, Washington explicó que el sitio de Portsmouth, en el sur de Ohio, está siendo preparado para alojar 10 gigavatios de centros de datos y al menos 9,2 gigavatios de nueva generación a gas natural. El documento también habla de 4.200 millones de dólares en infraestructura de transmisión junto con AEP Ohio, un detalle que desplaza la conversación desde la computación hacia la energía, la red y el costo político de sostener esa demanda.
🔄SCOOP: A lot more going on behind Nvidia’s negotiations to provide $100 billion in credit guarantee for the massive Ohio data center for OpenAI, we reported last night.
As part of those talks, Nvidia is discussing investing as much as $3 billion in SB Energy, which is… pic.twitter.com/DKkMXmaLab
— Valida Pau (@validapau) 15 de agosto de 2026
Traducción: “Hay mucho más detrás de las negociaciones de Nvidia para aportar una garantía de crédito de 100.000 millones de dólares al enorme centro de datos de OpenAI en Ohio. Como parte de esas conversaciones, Nvidia estudia invertir hasta 3.000 millones de dólares en SB Energy, desarrolladora de los centros de datos y de la planta de energía del proyecto”.
- El campus se levanta sobre terrenos del antiguo Portsmouth Gaseous Diffusion Plant, en Piketon, Ohio.
- La hoja oficial del DOE proyecta 10 GW de centros de datos y 9,2 GW de nueva generación eléctrica.
- Según The Wall Street Journal, Nvidia ya había revisado a menos de 120.000 millones un respaldo inicial que antes se había discutido en 250.000 millones.
Ohio se convirtió en un laboratorio del nuevo modelo industrial de la IA
Lo que comenzó en marzo como un anuncio de política industrial hoy aparece como una prueba temprana de cómo se financiará la próxima fase de la IA. En su comunicado sobre el Portsmouth Consortium, SoftBank dijo el 21 de marzo de 2026 que 21 compañías y entidades financieras de Japón y Estados Unidos habían expresado intención de participar en el proyecto de infraestructura energética y computacional en Piketon. La pieza oficial no menciona a Nvidia entre esos nombres, pero sí deja clara la lógica del consorcio: reunir fabricantes, bancos y operadores alrededor de un campus que necesita capital mucho antes de empezar a producir cómputo útil.
Ese punto importa para OpenAI por una razón simple. La empresa ya no compite solo por lanzar el siguiente modelo; compite por asegurarse capacidad eléctrica y financiera suficiente para entrenarlo y servirlo. El reporte especial del propio DOE, publicado el 7 de abril de 2026, presentó el proyecto como el mayor centro de datos de IA planeado sobre suelo arrendado por esa agencia. Cuando el Estado, SoftBank, utilities y fabricantes de hardware empiezan a hablar el mismo idioma, la IA deja de parecer solo una industria de software y se acerca más a una mezcla de telecomunicaciones, energía y obra pública.
El entusiasmo financiero convive con dudas políticas y locales
La promesa económica del proyecto es enorme, pero no llega sin fricción. La Associated Press informó en marzo que la iniciativa incluye miles de empleos esperados, nueva capacidad que podría devolver excedentes a la red y un esfuerzo explícito por evitar que la factura recaiga sobre los usuarios eléctricos del estado. En la misma cobertura, AP también recogió la aparición de oposición rural al auge de los megacentros de datos, una señal de que el debate sobre IA ya salió del laboratorio y se instaló en la política territorial, el consumo energético y el uso del suelo.
Por eso la noticia del fin de semana importa más de lo que sugiere el verbo “negocia”. Si Nvidia termina entrando en SB Energy, no será solo una apuesta financiera sobre OpenAI. Será otra prueba de que los laboratorios punteros están obligados a asegurarse fábricas de cómputo completas, con suministro eléctrico, crédito y permisos, para sostener la siguiente ronda de modelos. La frontera ya no se define solo en benchmarks. También se define en Ohio, donde la IA empieza a parecerse a una industria pesada.
- Reuters vía WHTC – Nvidia estudia invertir hasta 3.000 millones en SB Energy
- Departamento de Energía de EE.UU. – Fact sheet del proyecto en Ohio
- SoftBank Group – Lanzamiento del Portsmouth Consortium
- DOE Office of Environmental Management – Reporte especial y video del proyecto
- The Wall Street Journal – revisión del respaldo financiero de Nvidia
- AP – anuncio del campus y reacción local en Ohio
- X – tweet de Valida Pau con el scoop original