La Comisión Europea ordenó el 16 de julio de 2026 a Google abrir funciones clave de Android a asistentes de inteligencia artificial rivales y compartir parte de los datos de Google Search con otros motores de búsqueda, una decisión que afecta de lleno a Gemini, al ecosistema móvil de la compañía y a la forma en que Bruselas quiere reequilibrar el mercado digital. La medida, emitida bajo la Ley de Mercados Digitales, busca que un asistente ajeno a Google pueda activarse por voz y ejecutar tareas en segundo plano en Android, mientras obliga a Alphabet a preparar el acceso de terceros a datos anonimizados de búsqueda antes de enero de 2027.
Bruselas quiere que Android deje de ser un carril exclusivo para Gemini
El núcleo político de la decisión es simple: si Android se ha convertido en la puerta de entrada a la próxima generación de asistentes, la Comisión no quiere que esa puerta quede reservada para Gemini. En su comunicado oficial, Bruselas explicó que las nuevas medidas vinculantes pretenden garantizar que los servicios de IA competidores tengan acceso equivalente a funciones del sistema en dispositivos Android.
La cobertura de AP baja esa formulación jurídica a un efecto concreto: Google tendrá que permitir que asistentes alternativos se activen por voz y ejecuten tareas en segundo plano, como reservar un restaurante a través de una app de terceros. Ese punto importa porque el mercado de asistentes ya no se juega solo en el chat. Se juega en qué agente puede quedarse escuchando, actuar sobre otras aplicaciones y resolver tareas sin fricción.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para soberanía tecnológica, resumió el objetivo de forma explícita: la UE quiere “alternativas emergentes” a Google Search y a los servicios de IA de Google, como Gemini. La señal regulatoria es que Europa empieza a tratar a los asistentes de IA no solo como software, sino como infraestructura de acceso al ecosistema móvil.
La batalla por Search ahora pasa por los datos que nadie más tiene
La segunda pata de la decisión es menos vistosa para el consumidor, pero puede resultar más profunda para el mercado. La consulta pública de la Comisión sobre el caso DMA.100209 detalla que Alphabet debe compartir con terceros datos anonimizados de ranking, consultas, clics y visualizaciones en condiciones justas, razonables y no discriminatorias. La lógica de Bruselas es que Google Search acumula a escala un volumen de señales que ningún rival puede reproducir por sí solo, y que esa asimetría amenaza con trasladarse intacta a la era de la IA.
La Comisión ya fijó incluso el calendario: la decisión final debía adoptarse antes del 27 de julio de 2026 y, según AP, Google tendrá que empezar a compartir esos datos con ciertos competidores antes de enero de 2027. No se trata de abrir todo el motor de búsqueda, sino de reducir la ventaja estructural que da poseer la materia prima más escasa del negocio: el comportamiento agregado de los usuarios cuando buscan información.
Google respondió con una objeción previsible, pero relevante. Kent Walker, presidente de asuntos globales de Alphabet y Google, sostuvo ante AP que las nuevas reglas podrían exponer búsquedas privadas a empresas desconocidas, debilitar la privacidad de los ciudadanos y poner en riesgo secretos comerciales y seguridad nacional. Esa respuesta revela el frente que viene: Europa intenta abrir mercado sin aparecer como negligente con los datos, mientras Google intenta presentar la apertura como un coste directo para la seguridad y la confianza del usuario.
Para el sector, el movimiento importa por dos razones. La primera es que reconoce que la competencia en IA depende del acceso a funciones del sistema operativo y a datos de búsqueda, no solo del talento o de los chips. La segunda es que convierte a Europa en un laboratorio regulatorio para una pregunta que ya desborda a Google: si los grandes modelos quieren ser asistentes universales, ¿hasta qué punto deben los dueños de plataformas abrirles paso a sus rivales? En Android y Search, Bruselas acaba de responder que bastante más de lo que Silicon Valley habría elegido por sí solo.
“Hoy emitimos dos conjuntos de medidas de especificación vinculantes para Google bajo la DMA. Con estas medidas buscamos apoyar la innovación y la diversidad en la UE al permitir una competencia justa en los mercados de asistentes de IA en dispositivos Android y motores de búsqueda”.
- Comisión Europea sobre las medidas vinculantes a Google en Android y Search
- Consulta oficial DMA.100209 sobre el intercambio de datos de Google Search
- Portal oficial de la Ley de Mercados Digitales con la actualización del 16 de julio de 2026
- AP sobre la apertura de Android a rivales de IA y el calendario para los datos de Search
- Tweet oficial de Henna Virkkunen con el anuncio de la Comisión