El Nasdaq Composite cayó 2,9% el viernes 30 de octubre de 2026 en Wall Street, su mayor descenso desde junio, después de que los resultados de Intel, Amazon y otras tecnológicas reabrieran las dudas sobre el costo y el retorno del auge de la inteligencia artificial. La venta masiva, concentrada en acciones que habían liderado el rally, llevó al índice a cerrar en 25.437 puntos y golpeó especialmente a Intel y Reddit, cuyas previsiones empresariales decepcionaron a los inversores en una sesión marcada por la búsqueda de activos más seguros.
Intel y Reddit encendieron la señal de alarma
Intel fue el símbolo de la jornada. Sus acciones se desplomaron 28,6%, la peor caída desde 1974, aunque la compañía había superado las previsiones de beneficio del último trimestre. El problema estuvo en la guía para los tres meses finales del año: el pronóstico quedó por debajo de lo que esperaba el mercado y el director ejecutivo, Lip-Bu Tan, reconoció que la industria de ordenadores personales sigue bajo presión. El fabricante enfrenta así una doble tensión: necesita invertir para competir por servidores de IA, mientras su negocio tradicional pierde fuerza.
Reddit descendió cerca de 29% después de advertir que sus usuarios activos diarios únicos podrían caer en un porcentaje de dos dígitos bajos durante el cuarto trimestre. La plataforma también señaló que la búsqueda con respuestas generadas por IA de Google puede reducir el tráfico que antes llegaba desde el buscador. El dato convierte la expansión de los asistentes de IA en una amenaza para una empresa cuyo contenido depende, en buena medida, de ser descubierto mediante enlaces externos.
El movimiento no se limitó a esas dos compañías. Sandisk, beneficiaria del gasto en centros de datos, perdió 13%; Nvidia cayó 4,2%; y las acciones de Microsoft, Meta, Amazon y Alphabet también retrocedieron. Según Reuters, el Nasdaq 100 perdió 3,5% y quedó cerca del umbral técnico de corrección, definido como una caída de 10% desde el máximo reciente. El Nasdaq Composite terminó octubre 7,8% por debajo de su récord de cierre.
El mercado exige pruebas de rentabilidad
La preocupación central ya no es si existe demanda por IA, sino cuánto capital exige sostenerla y cuándo producirá beneficios suficientes. Amazon informó que había consumido 42.400 millones de dólares de flujo de caja libre en los doce meses anteriores y destinó 94.800 millones a propiedades y equipos, principalmente por sus inversiones en IA. Alphabet, por su parte, había sufrido el jueves una caída récord de 12,6% tras comunicar mayores salidas de efectivo y compromisos de infraestructura.
Las cuatro grandes plataformas que impulsan la construcción de centros de datos —Microsoft, Meta, Amazon y Alphabet— ya representan más de un tercio del gasto de capital de las empresas actuales del S&P 500 durante los últimos doce meses, según Capital Economics. La dependencia creciente de financiación externa vuelve más sensible la ecuación: con tipos de interés todavía altos, cada nuevo centro de datos debe demostrar que generará ingresos, productividad o ahorro antes de que el mercado vuelva a premiar la promesa.
Joe Tigay, gestor de Equity Armor Investments, resumió el cambio de ánimo al decir a AP que el mercado está pasando de la fase de “esperanzas y sueños” a la fase de “demuéstramelo”. Es una exigencia distinta para una industria acostumbrada a ser valorada por crecimiento futuro. El retroceso no prueba que la IA haya perdido utilidad, pero sí que los inversores están separando a los proveedores con ingresos verificables de las empresas que necesitan seguir gastando para alcanzar una escala todavía hipotética.
¿Qué alimenta el desplome del Nasdaq? Los temores por el gasto en IA, el desplome de Intel y las preocupaciones por la deuda de Anthropic impulsan la venta masiva. Ver publicación original
— Chandra R. Srikanth (@chandrarsrikant) 31 de octubre de 2026
La próxima prueba llegará con los resultados y presupuestos de noviembre. Si las grandes tecnológicas mantienen el gasto sin mostrar una aceleración clara de sus ingresos, la corrección puede extenderse a chips, memorias, servidores y proveedores de energía. Si aparecen señales concretas de monetización, esta sesión podría quedar como una depuración severa de expectativas. Por ahora, Wall Street ha enviado un mensaje sencillo: la escala de la IA sigue impresionando, pero ya no basta por sí sola para justificar cualquier precio.