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EE. UU. ordena retirar DeepSeek de los sistemas federales civiles

EE. UU. ordena retirar DeepSeek de los sistemas federales civiles

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ordenó el lunes 19 de octubre de 2026 que las agencias civiles federales retiren DeepSeek, sus productos afiliados y herramientas de terceros construidas con sus implementaciones de sus sistemas informáticos. La medida, hecha pública en Washington mediante un aviso del Federal Register, también bloquea nuevas compras porque el Gobierno considera que los servidores y la cadena de suministro asociada al modelo chino pueden exponer datos sensibles y crear riesgos para la seguridad nacional.

Aplicación DeepSeek en un teléfono en Pekín
La aplicación de DeepSeek aparece en un teléfono en Pekín. Foto: Andy Wong/AP, vía Associated Press.

Una prohibición que alcanza a la cadena de proveedores

El alcance de la orden es mayor que retirar una aplicación de los ordenadores oficiales. El documento del DHS excluye de las adquisiciones federales los productos y servicios desarrollados por Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence Co., sus entidades afiliadas y los proveedores que los incorporen. En paralelo, exige eliminar esas tecnologías de la infraestructura de las agencias civiles. El texto se apoya en la Federal Acquisition Supply Chain Security Act de 2018, la ley que permite al Gobierno apartar proveedores cuando identifica un riesgo para la cadena tecnológica.

La diferencia importa porque los modelos abiertos pueden aparecer detrás de una interfaz distinta. Una agencia podría no instalar la aplicación de DeepSeek y, aun así, utilizar un servicio comercial que ejecute una versión adaptada de sus pesos. La orden intenta cerrar precisamente ese rodeo: no solo identifica la marca, sino también la implementación técnica que pudiera quedar oculta dentro de un producto de terceros.

El DHS describe los modelos como una fuente de “múltiples vectores de amenaza”. Entre sus preocupaciones menciona que la infraestructura de DeepSeek está en China y que las autoridades de ese país podrían acceder a datos privados de empresas o información sensible estadounidense. Reuters informó además que el departamento teme que el uso por empleados o contratistas pueda transferir información a la República Popular China y generar inteligencia útil sobre ciudadanos o dependencias públicas.

Washington convierte el modelo en un asunto geopolítico

La decisión no equivale a una prohibición general para ciudadanos, universidades o empresas estadounidenses. DeepSeek mantiene modelos descargables y servicios disponibles para el público. El nuevo límite se concentra en el brazo civil del Gobierno federal y en sus contratistas, una distinción que deja abierta la discusión sobre cómo controlar un modelo cuyos archivos pueden circular fuera de una plataforma centralizada.

China respondió el martes. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores, dijo que Pekín defenderá los derechos e intereses legítimos de sus compañías y acusó a Estados Unidos de ampliar de forma excesiva el concepto de seguridad nacional y politizar la ciencia, la tecnología y el comercio. DeepSeek no había respondido públicamente a la solicitud de comentarios de AP al cierre de su reporte.

El movimiento llega después de restricciones estadounidenses a los chips avanzados que China puede comprar y mientras Pekín prepara controles sobre la exportación de ciertas tecnologías de inteligencia artificial. También coincide con una nueva ronda de acusaciones de Washington sobre la llamada destilación: la extracción de capacidades de modelos de frontera para entrenar sistemas competidores. China rechaza esas acusaciones.

El precedente para la compra pública de IA

La decisión establece una señal práctica para los responsables de tecnología: evaluar un modelo ya no consiste solo en medir precisión, precio o licencia. También exige conocer dónde se procesan los datos, quién controla la infraestructura, qué dependencia existe respecto de un proveedor extranjero y qué componentes aparecen en productos aparentemente locales.

Para los contratistas federales, la obligación puede traducirse en auditorías de código, inventarios de modelos y sustituciones aceleradas. Para el mercado, crea una frontera entre modelos que pueden venderse al Estado y modelos que quedan fuera por su origen o por la jurisdicción de sus operadores. Esa frontera podría ampliarse si otras agencias o gobiernos adoptan el mismo criterio.

El aviso del Federal Register no demuestra que DeepSeek haya realizado una intrusión concreta en sistemas federales. Lo que documenta es una decisión preventiva basada en riesgo de suministro, acceso potencial a datos y control extranjero de la infraestructura. Esa diferencia será central en el debate que viene: si la seguridad debe juzgarse por el comportamiento observado de cada producto o por el país y la arquitectura que lo sostienen.

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